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Lo que yo vi en esos años.

El post del otro día, que arrancó como respuesta a un artículo del PO, me hizo acordar que yo hace muchos años que le vengo dando vueltas en la cabeza a este asunto de los '90, el rock, la militancia y demás yerbas. Al final del post anterior puse que es algo de lo que que yo sepa no se ha escrito, y sentí atrás al bichito diciendo "y, si nadie lo escribió escribilo vos", y acá estoy.

El problema es que ese "nadie" quiere decir más precisamente "nadie calificado", y yo creo que no estoy calificado, lo único que tengo a mi favor es que alguna vez lo pensé. Por un lado, no tengo la formación que creo que tendría que tener alguien que pueda escribir seriamente sobre la época. No se demasiado ni de sociología, ni de política, ni de música. Por otro lado la visión que tengo de la época es adolescente, a ras del piso, y sin siquiera patear demasiado la yeca. Por todo esto, dudo de todas y cada una de las cosas que afirmo, en particular cuando hablo de evoluciones, porque de lo que pasó antes básicamente no se nada. Quiero que al menos quede bien claro esto, así que voy a empezar por contar cómo llego yo a toda esta farsa del rocanrol.

Por cómo fui ingresando al rock y su(s) cultura(s), nunca tuve un referente que me cuente cómo eran las cosas antes, al menos no en mis años formativos. Mis primeros palotes con el rock fueron los discos de los Beatles, que estaban todos en casa, algunos repetidos, de las colecciones de mis viejos y después, uno de Los Gatos que tenía mi viejo (un compilado sin demasiado ton ni son, que ni tenía La Balsa). Para el '90 yo ya escuchaba FM y estuve justo ahí para el gran fenómeno de la época: Soda Stereo y, más puntualmente, Canción Animal. Todavía tengo todos los casets en algún lado (y Dynamo en CD) y todavía considero el del la 9 de Julio en el '91 mi primer recital. Pero eso era todo lo que sabía del rock nacional de los '80 hasta que llegó a mis manos el libro Corazones en Llamas, donde Laura Ramos, a quien yo junaba de los Buenos Aires Me Mata en el Sí, junto con otra autora cuyo nombre escapa etcétera, contaban la historia del rock de los '80 compilando reportajes a los protagonistas.

Hoy pienso que ese libro, que perdí hace muchísimos años, omite un pedazo de esa historia, pero ese libro me contó que había un montón de bandas de las que yo no tenía nada, y por algún motivo eso me llamó poderosamente la atención. Mis cuadernos de 6to y 7mo estaban llenos de nombres importantes como Sumo, Los Redondos, Charly y Soda aunque también algunos que hoy me dan cierta vergüenza como Zas, sin que yo hubiera escuchado casi nada de ellos. 1 En el '91 mi abuelo me regala un minicomponente con CD, más la promesa 20 pesos al mes y ahí empecé, casi sistemáticamente, a coleccionar los discos de toda esa gente de la que había leído en el libro. Empecé por Yendo de la Cama al Líving y no tardaron los Redondos, Sumo, sin salvarme del fenómeno que fueron 3er Mundo y, más aún, El amor Después del Amor de Páez.

En el '93 me pasaron dos cosas importantísimas, una bastante normal que fue empezar la secundaria y otra que me cambió completamente la cabeza con respecto al tema del que estamos hablando: empecé a escuchar FM La Boca. FM La Boca no era simplemente una radio que pasaba sólo rock nacional, no se parecía en nada a lo que después fue La Mega. Como era una radio independiente (o vulgarmente "trucha") pasaban básicamente lo que se les cantaba, no sólo hits y música más o menos comercial. No sólo era normal escuchar absolutamente todo el espectro del rock nacional de los '60 en adelante, sino que sonaban constantemente las bandas nuevas, las que tenían con suerte uno o dos discos, muchas de ellas independientes, y que gracias si juntaban 200 personas.

Así supe de la existencia de Bersuit Vergarabat, Los Visitantes, 2 Minutos2, Divididos, Las Pelotas, Hermética, Caballeros de la Quema, otra que yo pensaba que eran Los Guarros y me indignaba que me gustaran hasta que me entere que era nada menos que La Renga y la que fue mi banda de cabecera por muchísimos años, Los Piojos. Como para que entiendan cuánto hace de todo esto, todavía me acuerdo de escuchar la radio en el campo de deportes del secundario porque Los Piojos estaban presentando su disco nuevo, Ay Ay Ay. Que dicho sea de paso cuando lo compré escuchaba sólo 4 canciones (Arco, Ay Ay Ay, Te Diría y la cuarta te la debo), porque las demás me parecían demasiado tropicalosas y blandas, confirmado la sensación que había tenido al escuchar la radio. Bueno, qué quieren, era la época de Hermética, yo casi que era medio jevi.

Podría contar muchas cosas más de FM La Boca, pero lo que importa es que en el '93 había terminado la búsqueda, ilustrada con la sucesión de compras Martes Menta; Bersuit; Chac-tu-Chac. El siguiente paso fue empezar a ir a verlos en vivo, cosa que empezó con Los Piojos en el '95 (primera vez que tocaban en La Trastienda, después los llegué a ver un par de veces en Arpegios) y ya entre el '96 y el '97 iba seguido3. Siempre fui del palo más rocanrolero, y en esa época adolescente renegué completamente de Soda, que después de Canción Animal se había ido muy para el lado sónico que yo rechazaba por principios. Ahora que estoy grande siguen sin gustarme cosas como Babasónicos, IKV o El Otro Yo, pero en esa época era más que gustos, era una toma de posición adolescente.

Pero ya me estoy empezando a ir por las ramas de la memoria y la nostalgia. Mejor volvamos a hablar un poco más en general. Postulo que la propiedad distintiva del Rock Nacional de los '90 es que es el momento en que nuestro rock se independizó. Durante los (digamos) veinte años anteriores nuestros músicos y bandas, si bien aportan cosas propias siguen las tendencias de afuera. El rock nacional de los '70 es difícil de distinguir del rock anglosajón de la misma época, y la influencia del punk, el new wave y el primer heavy en los '80 es obvia. Y es razonable, los músicos de esas épocas tenían como única influencia posible a las bandas de afuera. Pero los pibes que formaron bandas a finales de los '80, lo hicieron mientras escuchaban y veían todo ese rock que tenían acá a mano. El resultado es qué mientras el rock moría lentamente en EEUU e Inglaterra (excepción hecha del grunge, y tampoco duró tanto esa historia), acá crecía y crecía.

Al mismo tiempo (y acá es donde empiezo a decir cosas de las que no estoy tan seguro) el rock se popularizaba, no en el sentido de que movía más gente, sino en el de cuál era la extracción social de esa gente y, más áun, de los músicos. Salvo ciertas excepciones, los músicos fundadores del rock eran gente más bien intelectual, lo que dicho sea de paso era la tendencia en todo el mundo. Eran gente que se juntaba a armar un proyecto musical, que escribía discos basados en libros de autores franceses, que tenían una información que había que traer físicamente de afuera, como cuenta David Lebón que fue el que trajo los discos de Hendrix de EE.UU. El público era gente como ellos o, en todo caso, pequeñas tribus urbanas en ciertos barrios. Para los '90 el rock, más precisamente el rocanrol, ya era definitivamente cosa de clase mediabaja y de barrio, tanto público como músicos.

La tradición más intelectual, por así llamarla, siguió adelante y con éxito comercial y de crítica en el ala sónica que mencioné antes. El tema del éxito de crítica no es menor, porque la crítica "especializada" era la misma que venía de antes, surgida de las movidas contraculturales de los '80 y nunca entendió ni aceptó el "nuevo movimiento". Ese conflicto musicosocial empezó ya a fines de la década, cuando los Redondos se empezaron a masificar, la banda abrazó a este público y el viejo público intelectual y, en muchos casos, periodístico, los defenestró. Hoy en día los llamaríamos "hipsters", pero creo que es más complejo el asunto, creo que los Redondos se dieron cuenta de lo que Luca había visto básicamente cuando llegó, eso de


Basta! Me voy rumbo a la puerta
Y después a un boliche a la esquina
A tomar una ginebra con gente despierta
Esta sí que es Argentina


Este público nuevo de este nuevo Rock Barrial sí que era Argentina, y venía entroncada en otra tradición. Porque para el '94, cuando La Renga llegaba por primera vez a un Obras que a los Redondos hacía rato que les quedaba chico y Divididos llenaba de a 8 veces juntas, la antipolítica se estaba convirtiendo en una cosa normal. Y los pibes buscaban4 formas de expresarse. En esos años empiezan a brotar murgas, centros culturales y grupos de teatro por todos lados5, porque la política, en la que se había canalizado esa energía durante las décadas anteriores, ya no estaba más. Es triste comparar las convocatorias de los cierres de campaña del '95 con los de los '80. Esa energía tenía que salir para algún lado y uno de esos lados fue el rocanrol.

Se creó una cultura que hablaba de que el músico tenía que ser independiente como los Redondos, de ir en banda con los trapos a los recitales, de diálogo entre el músico y el público y una identificación entre ambos que se basaba en que el que estaba abajo quizás a la semana estaba arriba.6 Eso llevaba a otra diferencia con los '80: si bien el Oeste siempre estuvo más con La Renga y el Sur con Los Piojos, nunca hubo una rivalidad que algunos periodistas quisieron agitar. Nada comparable a las diferencias entre Soda y Los Redondos, que eran ya cosa entre ellos, más allá de los gustos de cada público. La gente del rock de los '90 eramos una sóla parva que fue creciendo y creciendo durante la década, a finales de la cuál podía mover 100.000 personas a ver gratis a Divididos, o llenar dos River hasta la recontramanija para ver a Los Redondos.

El rocanrol era de lo poco que tenían(mos) como expresión mucha gente de esa época tan de mierda. Eran(mos) los desclasados, los que no se podían ir o nos quisimos quedar cuando arrancó la crisis y lo más razonable era ir a ganarse la vida fuera del país. Aunque por supuesto nada de esto era realmente consciente, simplemente era lo que había, era lo normal. Creo... no, no creo, tan solo quisiera creer, que mucha de esa energía hoy está de nuevo volcada a cierta militancia, sin detrimiento del rocanrol, porque por suerte la cultura no es un juego de suma cero.

No todo es color de rosa, por supuesto. Mucha gente se quedó sólo con la parte de las bengalas, el aguante y cuánta gente llevás y la música se perdió un poco. Creo que es por eso que de los sucesores de esta movida yo apenas rescato a Las Pastillas del Abuelo y si me apuran a Cielo Razzo, y creo que también es por eso que a nuestro rock le viene costando tanto recuperarse del golpazo que fue la catástrofe de Cromañón.

Pero eso, me parece, es tema de otro post.



1Digo casi nada porque una vez que fui a comprar casets de Soda a algún Musimundo me sobraban unos pesos y alguién me recomendó los 20 éxitos de Sui Generis.
2Ya no sos igual fue hit en la 90.1 antes que en otros lados, están en los agradecimientos y todo
3En particular a Los Piojos que los fui a ver cada vez que tocaron en capital o alrededores desde el primer Obras (bueh, la segunda de las dos fechas, pero detalles) sin faltar hasta... creo que el segundo Atlanta.
4Hablo en tercera persona porque yo venía de una familia de militantes y estaba en «el Colegio», así que mi situación era particular
5Y es la época en que reaparecen los jóvenes en el tango y el folclore.
6Literalmente, una semana fui a Divididos en Cemento y a la semana fui a La Covacha que había estado de público la semana anterior. No se si yo no toqué con La Covacha esa noche.

El rock, el PO, los '90 y Váyanse todos a la......

Esto lo escribí como un par de comentarios en féisbuc en relación a este texto del PO, pero da para que quede acá más permanentemente, ampliado y mejorado.

Es muy bizarro ese artículo, propio del que no la vivió, cosa que considerando la edad promedio de los militantes del PO y el año en que estamos, no debería extrañarnos.

Demos por obviado lo que son constantes de la ideología del PO: denostar todo movimiento popular que no "lideran" (en la práctica, todo movimiento popular) y que para ellos militancia es lo que hacen ellos y todo lo demás es "otra cosa", que es básicamente la base de la última sección del artículo.

Para empezar se morfan completamente la historia de los Redondos durante la dictadura, que es el origen de todos los quilombos con la cana. Los Redondos en los '70 y principios de los '80 eran lo que hoy se llamaría "un colectivo" de artistas que hacían unas fiestas contraculturales, y que cristalizó en una banda de rock. Cuando esa banda de rock creció en popularidad, ir a verlos no era tabú, pero era complicado porque la cana sencillamente los perseguía. ¿Nunca se preguntaron por qué ir a ver a los Redondos a finales de los '90 era "riesgoso" e ir a ver a otras bandas que a esa altura ya llenaban canchas de fóbal no?

Para continuar, la sección sobre la escena de los '90, Walter y la mar en coche pierde todo el sentido ni bien te acordás que a Walter lo mataron en el '91, osea, antes de todo lo demás que cuenta. El discurso nunca fue "cada cual se cuida solo", y eso está registrado en muchos piratas de la época, donde el Indio dice "afuera la cana está jodiendo, no les demos pelota" o cuando le dice directamente a la banda de Aldo Bonzi (la de Walter) "Sabemos dónde tenemos el dolor, muchachos"

Inmediatamente después viene la contradicción más fuerte, hablando en dos renglones de que la "exposición mediática" y "la independencia de las discográficas" los favoreció. No se qué sabrá del negocio este pibe, pero sin una discográfica carecés de exposición mediática, más en esos tiempos pre-internet. A menos, claro está, que se refiera a la exposición mediática de los quilombos, pero eso sólo se produce después de que llenás un estadio. Los Redondos, y todas las bandas importantes de los '90 crecieron a fuerza de boca en boca, de buenos discos y mejores recitales, de algunas radios de barrio ("truchas") del palo, de algún que otro hit y (principalmente, creo yo) de expresarnos a los pibes de barrio esa época.1

Y demostrando que no tiene ni puta idea de qué es la independencia en el rock, a renglón seguido dice que durante los '90 desaparecieron las discográficas independientes, como si "discográfica independiente" y "banda independiente" no fueran básicamente lo mismo. Acá el muchacho se pierde una linda oportunidad, porque lo que murió con el neoliberalismo es la industria nacional del disco, con lo que las bandas de rock se hicieron independientes, no sólo por el "mandato" cultural de los Redondos, sino también porque básicamente no hay otra opción. Pero no, acá se mezcla eso, la "industria del arte", que existía antes existió durante y seguirá existiendo en el futuro inmediato, el desastre de Cromañón, la biblia y el Calefón.

La "autoexplotación del músico para conseguir [dónde] tocar" existió durante todos los '80 y los '90, y si preguntás, todos los músicos lo llaman precisamente ser independiente. Es lo que hicieron los Redondos, es lo que hicieron La Renga, Los Piojos, Viejas Locas, Bersuit, Los Gardelitos, y todas y cada una de las bandas que arrancaron y nunca llegaron a nada. Es el precio a pagar por hacer artísticamente lo que se te canta. Otro cantar es el hecho de que de Cromañón para acá está más difícil, y en Capital se puso peor con la intendencia actual, pero el "sistema" existía desde antes, y consiste en que, si querés vivir del arte, o te conseguís un patrón y te bancás las direcciones, o te pelás el orto.

De Cromañón se pueden decir muchas cosas más que sencillamente mencionarlo casi como obligación. Fue el fin de una época, y limitó muchísimo las opciones que tienen las bandas más chicas para desarrollarse, aunque yo creo que nuestro rock venía en caída hacía años. Pero eso es tema para otro post, y bien puede ser sencillamente que yo esté viejo y como todo viejo ignore y denoste a la generación siguiente del rock.

Volviendo al artículo, parecería según este autor, que no había posicionamiento político en los '90. Que no existió el festival de Madres en Ferro, o el MaestRock en la carpa blanca, o los festivales de la CORREPI en el Parque Rivadavia o los miles de festivalitos por toda la ciudad en las que bandas como La Renga, Los Piojos, Attaque, Todos Tus Muertos o Bersuit eran la bandera convocante, al menos antes de estallar en convocatoria y hacerlo impracticable. . Parece que no sabe que hasta una banda comercial como los Cádillacs escribía canciones como "Yo no me sentaría a tu mesa", ni cómo "El mono relojero" convirtió a unos desconocidos de Quilmes en estrellas, ni las canciones que escribió León Gieco, o el hit de Bersuit, escrita por la banda del PO, "Señor Cobranza"2. Y ni se nos ocurra mencionar una tal "San Jauretche" que no fue famosa, pero no veo por qué no la voy a mencionar.

Pero no, es mucho más fácil recortar la realidad para hacerla ajustarse a sus ideas y prejuicios, a su visión simplista de buenos y malos, de nosotros y ellos, y subirse a un banquito para predicar de cosas de las que realmente no se sabe un carajo e irse a dormir satisfecho con la obligación del deber cumplido. Y así son con todo, por eso en general ni les doy entidad para discutir. Pero en este caso se metieron con algo de lo que un poquito se, que un poquito viví, y de lo que creo que hasta hoy nadie que realmente sepa escribió nada.



1Si me permiten que meta algo de otro post, probablemente no haber logrado esto último fue una de las causas de que Los Visitantes nunca hayan logrado la popularidad de Los Piojos.
2Me permito un comentario 100% editorial: ¿Saben por qué Las Manos de Filippi nunca fueron exitosos? ¿Por su ideología? No: porque son pésimos."