Una gran banda olvidada (o al menos poco recordada)

En el '95, Los Visitantes estaban al mismo nivel, por así decirlo, que Los Piojos. Eran dos bandas de convocatoria medible en centenares de personas, pero todavía lejos del gran templo que era Obras, al que recién estaba llegando La Renga. Eran dos bandas de rocanrol que tenían la particularidad de tener letristas poetas, por lo que movían públicos de clase media baja sureña.

Hoy no existe ninguna de las dos bandas, pero una se despidió en River, y la otra se despidió casi diez años antes con un comunicado de prensa, sin pena ni gloria. ¿Qué pasó en el medio? ¿Por qué alguien que hoy tiene menos de 30 y sabe quiénes son los visi, 90% seguro tiene hermana/o mayor? ¿Por qué, siendo que hoy escucho sus discos, aún el último, que no lo escuchó casi nadie, y me asombro de los discazos que son? ¿Por qué estos discazos están completamente descatalogados y hasta es difícil encontrarlos en la Internet?

Es decir, es obvio por qué Los Piojos llegaron a donde llegaron: Hacían un rocanrol más sencillo y tenían al mejor showman de su generación, uno de los mejores de la historia de nuestro rock. Los Visitantes eran una banda que sabía ser más compleja, formada por músicos un poco más grandes y con historia en los '80 (Don Cornelio y la Zona, otra gran banda olvidada). Y tenían un vivo menos explosivo y con un problema que todos sabíamos que tenía y dejábamos pasar: la jermu de Palo, que hacía unas percusiones pasables y cantaba pésimo. Y para cantar pésimo al lado de Palo Pandolfo, hay que cantar muy mal.

Yo nunca fui de ir mucho a ver a Los Visitantes Un poco porque para la época en que empecé a ir a recitales, Los Visi ya estaban medio en retirada. Los recuerdo en el Buenos Aires Vivo del '98, en Pampa y Alcorta, que tocaron con Man Ray. También me acuerdo de lo cebados que estábamos por el anuncio de que para el Buenos Aires Vivo1 del '99, en Puerto Madero, la fecha era Los Visitantes/León Gieco. Esa fecha fue de las que se suspendió porque hubo que usar los grupos electrógenos para bancar el gran corte de luz de ese verano. Y no era un gran vivo cuando uno estaba acostumbrado a ver Divididos, Las Pelotas, Los Piojos o La Renga.


En algún momento de los '90 leí una nota en el Sí de Clarín en donde Palo decía que el objetivo de la banda era difundir Poesía, así con mayúscula, y contaba que habían debutado en una plaza de La Boca, para muy pocas personas. Pasaron muchos años hasta que yo hiciera el clic de que esa plaza había sido la Plaza Malvinas, la plaza de mi Barrio, y que yo ese día estaba. No, la verdad que no me acuerdo nada, sólo un par de imágenes sueltas. Pero puedo decir que estuve, como los que pueden decir que fueron a ver a Sumo aunque haya sido de muy chicos y no se acuerden nada.

Los Visi se fueron sin pena ni gloria, pero nos dejaron una serie de muy buenos discos con hermosos temas, como ser:


Salud Universal, del '93. que tiene el primer hit que los hizo relativamente conocidos, Playas oscuras, un rockito playero, para mi gusto bastante menor dentro de la historia de la banda. Ahí nomás en el mismo disco está uno de sus mayores clásicos, Tanta Trampa, una canción de esas que escucho los primeros acordes y ya me emociono. Un poco más adelante está otro rockazo, más bien desconocido: Carne Nueva, otro que no puedo escuchar sin sumergirme en la música. Y ahí al pie viene un clásico del fogón, Antojo, medio reggae/tropicaloso y esos versos que tanto levante habran facilitado en esa época:
Será esta noche
una noche cualquiera
o será mi amor
como una primavera

Y están también Pi-Pa-Pu, otro clásico con letra "erótica" que para la época era bastante transgresora, al igual que la violencia de La Cautiva. Los Visitantes era una banda indiscutiblemente porteña, a veces más tanguera, a veces menos. En este disco una canción que es la regla mnemotécnica que tenía Palo para acordarse las calles cuando era cadete, Castro Barros - Miserere (norte)2 o La Grieta pintando un cuadro de la Plaza Flores.

El disco es rock. A veces más disonante, a veces más melódioso, a veces más punk, siempre totalmente moderno, siempre buscando hacer algo nuevo, siempre con la pasión del artista y del rockero.


En el '94 sale Espiritango, y estos dos eran los discos de Los Visitantes cuando yo empecé a escucharlos, en casa de algun/a amiga/o.
Salvo uno, no los tuve hasta la época del eMule, y por lo tanto, no los volví a escuchar por muchos años. Este disco arranca con un rock más oscuro, La Musa que hoy en día se usaría para una peli de Zombies. Atrás viene otro de mis favoritos, de esas canciones más conocidas por la hinchada que por el gran público: Gris Atardecer, que es otro rocanrol con estribillo exuberante, pero, como se imaginarán por el título, más melanco y tanguero que los del disco anterior.

El resto del disco tiende a ser menos crudo que el anterior,, influencia, quizás de la producción de Calamaro. No obstante lo cual hay rocks bien podridos como Mecánica Ciudad y Villa Dominico, hay un tango liso y llano, El deseo de Evita y algún otro clásico semi olvidado, El Ente o Auto Unión. Hay algunos saxos medio violentos, onda Pettinatto en Sumo o Willy Crook en Criminal Mambo, que antes no estaban.

Y hay una joya absoluta: Mamita Dulce. Y Mamita Dulce es una cumbia, algo impensado en esa época. Pero esa canción es una joya, levantamuertos, me pone de buen humor cada vez que la escucho. Para que no queden dudas de que se trata de una banda eclectica, pegadita viene una electrónica, bastante feucha.

De Mamita Dulce hay una gran versión cantada con Fontova en En Caliente, disco en vivo que sale en el '95. Este disco es buena muestra de los problemas que tenía la banda en vivo. Palo canta como le sale, con toda la polenta y su jermu canta igual de mal, pero sin onda. Y pese a eso la banda suena muy bien. Este es el único disco de Los Visitantes que tuve en la época de tener discos, ya para cuando compraba discos menos seguido y con más cuidado. El disco tiene una canción nueva, grabada en estudio, Tenerte Acá, una selección de canciones varias de los dos primeros discos, dos canciones de la época de Don Cornelio: la clásica Tazas de Te Chino y Abajo en la Ciudad, con el guitarrista de Don Cornelio. Para cerrar, Palo se atreve a cantar Sur, con el maestro Ernesto Baffa en bandoneón y aliento.


Y en el '96, sale el que para mí es lejos el mejor disco de la banda: Maderita
Abre con un saxo poderoso y el increíble uno/dos de Gozar y Estaré, el primero en la tradición de estribillos exuberantes, el segundo en la tradición más reggae/tropicalosa y con esa gloriosa frase "A cada persona se mide por el/tamaño de su corazón". Atrás viene un valsecito criollo un poco más salteable y oscuro. Y cuarto viene otro peso pesado: Bip bap um dera, síntesis dialéctica de los dos primeros, con un buen acompañamiento de Karina, que en estudio se ponía las pilas.

Destaco un par de temas más: Que se abra Buenos Aires, a dúo con León Gieco, Fantasma, un rocanrol medio raro, medio oscuro, que me cuesta contar por qué me gusta tanto, pero ahí está y Chuza Espesa, Rock bien oscuro, con violas punteadas y pianos bluseros. Temazo.

Y el resto son rocanroles, tangoides, calipsoides y otras cosas indefinibles. Y una constante: la polenta con la que canta Palo en este disco. Es pura expresión el chabón, y creo que eso le dal al disco un extra que los otros no tienen.


En 1998 salió el que sería su último disco, Desequilibrio.
Este disco pasó bastante desapercibido, pese a ser más de lo que había en el anterior, lo que no veo por qué es malo. Quizás ya era otra época. De las bandas con las que yo quizás hubiera hecho el ránking que en el '95 tenía a Los Visitantes y Los Piojos al mismo nivel, casi todas habían llegado a Obras. Los Piojos y La Renga no paraban de crecer, Los Caballeros de la Quema se mantenían a base de la facha telenovelera de Iván Noble y Avanti Morocha, Divididos empezaba el camino de la salud con el patatús de Diego ese verano, Los Redondos pegaban un volantazo en el Último Bondi, Las Pelotas boyaban mientras sacaban grandes discos como Para Qué y Todo por un Polvo y Bersuit se preparaba para su gran éxito Santaolalla mediante. Al mismo tiempo la festichola menemista se empezaba a acabar y una de las tantas víctimas resultaba ser la industria de la música. Los Visitantes tenían contrato con una compañía importante, pero no lograban mover gente, y así no había manera. El rock nunca fue suma cero, las bandas nunca compitieron por un público, sino que en general todos íbamos a ver a todas. Pero Los Visitantes eran más de la época de tocar en teatros que de la época del estadio que se venía haciendo evidente.

Pese a los temazos que hay en este disco, como Una llave, otro de la tradición de exuberancias ya mencionada, este disco está muy olvidado. En el '99 salió un compilado con alguna cosa nueva, Herido de distancia, casi en forma póstuma. Los Visitantes se separaron y recuerdo que mi primer reacción fue "buenísimo, a ver si deja de tocar con su mujer". Fue así, y todavía Palo tiene y tuvo y tendrá el hambre de expresión que yo le exijo a cualquier artista. He escuchado poco y pocos de sus discos solistas, pero todos me han gustado.

Pero no era de eso que quería escribir. Quería compartir con ustedes el recuerdo de esta banda, que para mí es parte obvia de la historia del rock nacional, y sin embargo jamás vi una remera suya en ningún recital.




1Casi escribo "BAV", pero en esa época pre internet no se usaban las abreviaturas

2A saber:
Me sa
Bul ma
Billi bus
Agu an
Je ecu

osea: Medrano, [Salguero], Bulnes, Mario Bravo, Billinghurst, Bustamante, Agüero, [Anchorena], Jean Jaures, Ecuador.

Entre corchetes las que no saqué de memoria.

1 comentario:

  1. Gracias loco por este memorable recuerdo.
    De viaje de laburo por Brasil y en mi pendrive, mientras vuelvo de Camacari a Salvador escuchando Espiritango.

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