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Boquense en España III -- Barcelona/Madrid

Córdoba, Jueves a la noche. (Jueves 7/11 debe de ser)

Me cansé de esquvarle el bulto a la escritura por no saber qué decir de Barcelona y por no querer mezclar con Madrid, así que voy a tratar de meter todo junto a ver si me pongo al día. Seguro que termino de escribir esto y viene una gente que conocí recién pa' arrancar.

Barcelona seguramente quiere que la llamen ciudad cosmopolita, pero la verdad es que es una mera mescolanza de hispano parlantes ,más asiáticos y araboides. Tiene una leyenda reciente de ciudad liberal y fiestera. Leyenda que atrajo mucha gente, entre otros muchos de mis amigos/as, que contribuyeron a la realidad de esa leyenda que ahora de a poco está siendo explotada comercial y turísticamente. El tema es que esa comercialización y turistización tiende a expulsar a nuestra gente, con lo que la leyenda empieza a quedar en eso. Creo (creo) que la crisis económica está ejerciendo presión sobre esa explotación, haciéndo del turismo una salida más atractiva en lo inmediato, y esto no va a hacer más que empeorar, al tiempo que la gente se va a ir volviendo o al menos yendo a crear nuevas leyendas.

Pero lo que toda esta movida le da a la ciudad, es la sensación de que toda la ciudad está en uso, y eso me faltó en Madrid. Es decir, el cetro a la noche se llena de gente de bares y de boliche, pero no es barrio. NO sólo me pareció vacío en el fin de semana, sino que en la semana mismo parecía el centro, apenas más vacío. Saliendo un poco alrededor del Rastro encontré algún bar más poblado de gente (la cultura de bares pa' comer me parece una de las cosas más interesantes de Madrid) pero si no, turistas o la nada. Y todo está demasiado limpio. Para mi gusto, claro. No es que (en esta primer etapa) no me haya gustado, ojo, pero no me enamoró. Demasiado prolija para comparar con Barcelona, demasiado ???? para ser París.

[n.d. transcriptor: ahí había puesto "pobre", pero no es esa la palabra, ni a palos más bien sería "moderna", "provinciana", "poco monumental" o algo así]

Hablemos, eso sí, del Museo Nacional del Prado. el Prado es gratis todos los días las dos últimas horas.



Viernes a la mañana, en media hora parto. Mate y sigamos. (8/11 vendría a ser)

Hablemos del Prado, decía. El domingo, tras un rato de cola hasta que habilitaron la entrada gratis, me metí por primera vez. Si bien lo primero que ves (al menos por esa entrada) es la larga galería de pintura barroca italiana, yo quería primero ver lo español. Lo primero que aprendí es que los cuadros del Greco tienen colrores fuertísimos. En ese primer piso, si mal no recuerdo, está el grueso de lo Velázquez. En un momento entré, con cierta displicencia a una sala con cuadros históricos, miré un rato el cuadro de la esquina me di vuelta y me encontré cara a cara con el Cuadro de las Lanzas, tan groso como es.

Dos habitaciones más allá está la sala de los retratos y la Pieza Central del museo. Así como a la Gioconda la miré al pasar y medio de lejos, ante Las Meninas me quedé un rato y bastante emocionado y además tuve la oportunidad de escuchar a Padre contando a Pulga de no más de 7 años que lo que había pasado es que el Rey sacó una foto con el celular1. Ya bastante satisfecho, recorrí el resto de la colección España S.XVII (Velázquez, gran maestro (¡Los borrachos! ¡La fragua de Vulcano!), Zurbarán, Berruguete, etc.), pasé por unas naturalezas muertas con uvas que daban hambre o al menos sed y llegué al sector Goya, donde están las obvias majas y cosas así hasta que subís (n.d.t: ¿O bajás?) las escaleras y te encontrás todas juntas las Pinturas Negras, que individualmente son bastante impresionantes, todas juntas ni te cuento. Uno o dos salones más allá, varios cuadros suyos del S.XIX, incluyendo dos encargados para el caradura hijoputas de Fernando VII, el 2 de Mayo en Madrid y el más clásico e impresionante, 3 de Mayo en Madrid, más conocido como "el del fusilamiento"), otro cuadro que me quedé mirando emocionado un rato, aunque ahí las emociones, obviamente, son otras.

Minutos después, tras haber visto los últimos cuadros españoles (cronológicamente los más viejos, osea, bastante aburridos) me dije:
"¿Qué puedo hacer en estos 20 minutos hasta que me echen? Ah flamencos, los flamencos me caen bien2. Uy, qué simpático, un imitador del matrimonio Arnolfinil qué grosos estos quías, inventaron el oleo y el estilo barroco, pasemos a la siguiente salESE ES EL JARDÍN DE LAS DELICIAS!!!!
Efectivamente, pasé los siguientes diez minutos (de reloj) admirando esa tabla espectacular que yo ni sabía que estaba ahí. Y con eso ya me di por hecho. Volví a entrar al museo un par de días después a ver la parte italiana y volver a comprobar que el Barroco me gusta muchísimo más que el Rena, y el Neoclásico y a saludar de nuevo a estos cuadros principales.



1El que no entienda, averigue quién es quién en Las Meninas.
2Hay bala para el que haga un chiste ornitológico

Boquense en España II -- Barcelona, un poco.

Atocha, 6/11, Mediodía

Evidentemente esta edición del diario de viaje se escribe en los trenes o, en este caso, esperado los trenes.

El otro día en el tren escribía sobre una de las pocas decisiones importantes de mi vida y creo que logré llegar al final de la cuestión. Así que voy a tratar de aprovechar esta espera y el viaje a córdoba para terminar de contar de Barcelona y, quizás, empalmar con este Madrid de los últimos tres o cuatro días.

No se muy bien por dónde empezar, como ya expliqué en el texto anterior. El primer medio día que pasé en Barcelona (Barna para los locales) lo único que hice fue ir a la plaza Catalunya, la central (¡Volvió la plaza central!), bajar por la Rambla hacia el mar, sin doblar ni una vez hacia la ciudad vieja, frenar un momento en el puerto, caminar hasta la playa y volver al hostel. Creo que di una vuelta más a la noche. Después me fui a la montaña unos lindos días.



Momentos después a bordo del tren, rogando que no suba gente y viajar en este asiento

Al bajar lo primero que hice es, ya que estaba en Plaza Espanya, subir al Montjuic, que es un cerro al lado de la ciudad vieja, de donde se ve buena parte de la ciudad y también están el museo de arte de Cataluña (ex palacio real, creo) la Joan Miró y, arriba de todo, el castillo.

Arrancó el tren, sale almorfar y sigo. Listo. Por ahora seguimos por la misma vía por la que ayer fui a Toledo, tratando de pescar cuándo se abre (Toledo es fin de vía).

Decía que subí al castillo de Montjuic a pleno Sol y humedad cual si de otra ciudad (cof) se tratara. De ahí si mal no recuerdo bajé a ver las casas de Gaudí por, si mal no sigo recordando, el Paseo de gracia (Passei de Gràcia), después encaré para la Sagrada Familia, de camino a la cual pasé por una de tantas churrerías a la que mentalmente descarté, pero me respondió con un cartel: "HAY DULCE DE LECHE".

Descripción del churro con dulce de leche español: imaginen un churro de los españoles, osea, más finito que los nuestros, pero 100% de dulce de leche. Alrededor, la masa del churro, estirada hasta resultar un cañonazo. Alto Churro.

Me cuelgo con la escritura porque el paisaje español no está precisamente necesitado de kioscos. Es todo sierra y bueno, uno se distrae. Y no estoy particularmente pilas para escribir. Debería hablar de la Ciudad Vieja (Ciutat Vella) y la Barceloneta, pero no se cómo encararlo.

¿Cuántas veces habré escrito ya "no se cómo encararlo"? La ciudad vieja (El Barrio Gótico (Barri Goti), el Raval y el Born) y la barceloneta son barrios de calles angostas (enredadas las primeras, más razonables la última) y populares. La ciudad vieja además es la zona de los bares y la joda. Si, muy San Telmo el asunto, excepto que la crisis recién está llegando ahora. La crisis en este caso se refiere a todos los bares chetos (pijos) para el gringaje.