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Mis 20 Favoritos - 5: El Arpa y la Sombra


El Arpa y la Sombra de Alejo Carpentier (1979)

El Arpa y la Sombra es un caso raro de un libro en el que una de las cosas que más me gustan es su estructura. En general, esas cosas me las tienen que señalar yo sólo digo "ah, mirá". Me tuvieron que decir de la simetría en La Naranja Mecánica o Tirano Banderas. A decir verdad me tuvieron que mencionar también la estructura de este libro, no recuerdo si en un reportaje al mismo Carpentier o en otro lado. Pero me llama mucho más la atención que los otros ejemplos.

Al estilo de una sinfonía, tiene tres partes o movimientos, dónde los dos primeros presentan dos temas y en el tercero se combinan y resuelven. Los temas son el intento de canonización de Cristobal Colón y el viaje que este emprendió y que culminó en el "descubrimiento" de América. La novela sigue una cadencia, y unos ritmos muy musicales, con un crescendo constante, un gran final a toda orquesta y una coda. Supongo que me llama más la atención que los otros casos por la falta de simetría, inevitable en un libro del gran maestro del barroco. Te da la posibilidad de darte cuenta que está esa estructura, pero no te obliga a verla del mismo modo que se puede disfrutar la música (clásica, popular o cualquier matiz) sin tener que entender teorías, armonías, ritmos e incluso ni siquiera la letra.

Otra cosa que eleva esta obra en mi aprecio es que es un ejemplo de libro (cuac) de qué debe ser importante en una narración y qué debe ser accesorio. Sostengo que muchos autores parecen más interesados, por ejemplo en mostrar qué cultos que son (cof)JLB(cof), o qué comprometidos son, que en contar una historia. El Arpa y la Sombra exuda cultura por entre todas las páginas (¡puaj!) pero sólo como sostén del argumento, no como causa ni menos aún como fin.

Alejo Carpentier fue mi primer escritor favorito "para grandes" y cuando encaré la lista era obvio que iban a haber un par de libros suyos. Y este, el que esta más arriba, no es necesariamente de sus libros más conocidos. Tampoco es el que más me voló la cabeza, ese vendría a ser El reino de este mundo, en gran parte porque fue el primero que leí.

Como me pasa siempre que escribo estas reseñas, me queda la sensación de que no logro transmitir lo grosos que son estos libros para mí, y por eso no se si logro explicar por qué este está inaugurando el top fai de la lista y no (digamos) El siglo de las luces. Es una novela compacta, con personajes históricos humanizados, teorías relativamente bizarras propias de las novelas históricas, la textura magistral de Carpentier y un ritmo notable y envolvente. Si alguien me pide que le recomiende una novela del maestro cubano, la primera que digo siempre es esta. Así que ahí tienen, vayan y léanla.

Mis 20 favoritos - 14: Los Pasos Perdidos

Los Pasos Perdidos de Alejo Carpentier (1953)

Alejo Carpentier fue el Gran Maestro de la literatura Latinoamericana de la 2da mitad del siglo XX, la del "Boom", como se la conoce comercialmente, el neobarroco, como la llamo yo. Y ya ese nombre viene de Carpentier. Fue él el que enunció el programa que debía expresar el escritor americano, y que gran parte de los escritores de toda América siguieron. Hablamos de nombrecitos como Augusto Roa Bastos, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Jorge Amado y siguen las firmas.

Ese programa era básicamente contar al mundo desde acá, dejando de imitar no sólo los estilos europeos, sin también su punto de vista. Y además empezar a hallar la épica en las grandes y pequeñas luchas, huelgas, tema expresado en la cita que puse muchos posts atrás, y que copio acá:

Creo que el papel del novelista latinoamericano en este momento [1975] está en traducir esas mutaciones, esas transformaciones y esas revoluciones. (...) Creo que la actual novela latinoamericana tiende hacia lo épico. Y la futura novela latinoamericana habrá de ser épica por fuerza.

Por una deformación de conceptos, solemos confundir lo épico con el cantar de gesta. (...) Pero atengámosnos mejor a la definición clásica que en este caso es válida. (...) Se nos dice que el relato o poema épico es equel de «acción grande y pública». No tiene porque ser forzosamente una batalla una guerra (...) puede ser una sublevación, una huelga, una revolución, un conflicto de hombres contra otros hombres. (...) Volvamos los ojos hacia nuestra América. Aquí lo épico (...) es cosa cotidiana.

Sin embargo este libro en particular no está narrado por un criollo. El protagonista es un gringo, antropólogo o algo así1 que aprovecha una movida de ir a buscar unos instrumentos antiguos a la selva en Sudamérica pa' rajarse con la amante unos días. Así emprende un viaje hacia la América más profunda, comparable con aquellos descensos a los infiernos de la literatura clásica, y su vida se modifica drásticamente. El personaje central de la narración no será americano, pero Latinoamérica rápidamente ocupa el centro de la escena como si fuera un personaje más. No son los protagonistas los que deciden qué pasa, sino que es América la que propone y dispone. Cuando el protagonista tiene la oportunidad de retornar a su vida anterior e intentar conciliar sus dos vidas y la toma, la historia empieza a acabarse.

Todo esto contado con el estilo de Alejo Carpentier. Que no es poco decir. Carpentier era conscientemente barroco, osea que si de golpe le pinta parar el relato para describir un pueblo farol por farol por dos páginas lo hace. Y queda espectacular. Además le permite moverse de tema en tema y mostrar diversos aspectos de la selva y manejar el ritmo de la novela llevando al lector para donde le pinta sin que este se de cuenta de lo disperso que puede llegar a ser, por lo que el libro tiene una gran amplitud temática, sostenida por la gigantesca cultura de Alejo Carpentier.

Pero de esa cultura voy a hablar más más adelante cuando hable del otro libro de Alejo Carpentier que está en esta lista. En este libro lo que más brilla es la capacidad de Carpentier como narrador y como artífice de las palabras, y su concepto de poner a Nuestra América en el centro del quehacer literario. Sus colegas y herederos son los autores del estilo que más me gusta de toda la literatura. Y Carpentier fue el gran maestro.



1Por lamentables motivos de mudanza, no tengo el libro a la vista, así que algunos detalles los estoy teniendo que poner de memoria.